Proyecto Multimedia "Congo pa' ti",
(video, teatro, musica, baile y fotografia)
Mayo-Octubre, 2004

For  the English version, click here

El video documental, "Congo Pa' Tí", de una hora de duración, le da reconocimiento a la resistencia que han presentado las manifestaciones culturales afro-dominicanas frente a un panorama de escasez y negación, en particular al rol de la mujer negra en esas comunidades.  Incluye entrevistas con intelectuales, artistas y residentes de la comunidad de Villa Mella quiénes abordan la problemática racial desde los orígenes hasta el día de hoy e incluye comentarios de la gente sobre el tema de identidad y cultura en República Dominicana, quizás el único país donde los/as negros/as no quieren llamarse "negro/as".  Desde una perspectiva de investigación y acción participativa, Melassa contó con la participación de la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Villa Mella que fue declarada patrimonio oral e intangible de la humanidad por la UNESCO en el 2001 y de un grupo de jóvenes mujeres quienes aprendieron a usar cámaras y a hacer entrevistas de contenido etnográfico.  Sus aportes a la investigación y documentación de la comunidad y la cultura afro-latina son parte del producto final de la película.

La Fundación Melassa fue fundada para desarrollar proyectos de educación y colaboración que exploren y documenten las diferentes culturas y comunidades latinas a través de las fronteras para promover el crecimiento económico, la justicia social y la democracia política en base a la diversidad y unidad cultural latino(o)americana

 
Afiche de promoción del documental "Congo pa' ti"/
Exhibición de fotografías en blanco y negro de Karin Weyland  del mismo proyecto.

Gira Trans-Nacional 2004

Cinemateca Nacional, 14 de Mayo

Sala Osvaldo García de la Concha, Instituto Tecnológico de Santo Domingo, 27 de Mayo

Casa de Cultura, Puerto Plata, 22 de Junio

Escuela Ramón Matías Mella, 9 de Junio

Escuela Básica de Mata de Los Indios, 11 de Junio

Museo del Hombre Dominicano, 17 de Junio

Casa de Arte, Santiago, 1 de Julio

Centro Latino de Arte y Cultura, Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, 20 de Octubre

Centro Cultural Caribeño, Hunter College, Nueva York, 22 de Octubre
 

Para más información llamar

809- 687-3801 o 809- 856-7514

Auspiciadores

Esta exhibición fue auspiciada por la Fundación Melassa, el Centro Cultural de España, la Embajada Argentina en República Dominicana, el Centro Latino de Arte y Cultura de la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey y la Academia de Ciencias Dominicanas.


Israel y Johanny bailando congos/ Yomaira, Eugenia, Yaneri y Niuveri
en la presentación de la obra de "La tradición de los Congos del Espíritu Santo"


Yomaira y Johanny actuando/ Las niñas de la Escuela Básica de Mata de los Indios
bailando en la obra de "La tradición de los Congos del Espíritu Santo"






La (des)construcción de la identidad (afro)dominicana:
de lo cotidiano a lo transnacional

Karin Weyland, PhD.
Directora de la Fundación Melassa
Profesora de INTEC, Departamento de Ciencias Sociales, Instituto Tecnológico de Santo Domingo

El proyecto “Congo P’a Tí” dirigido y auspiciado por Melassa, una fundación sin fines de lucro creada en el ano 2001 con el fin de promover la colaboración entre las instituciones académicas y las comunidades locales, surge de una propuesta de acción participativa e investigativa para la producción de un video documental sobre la presencia de la identidad afro-latina en la cultura dominicana.  Como su propio nombre lo indica, Melassa –mélange de culturas e identidades que surgen como producto de una modernidad impuesta a raíz de sistemas económicos productivos como la esclavitud y la globalización— busca explorar los procesos de mestizaje que se dieron como resultado de la llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo, en particular el impacto de la colonización en la formación de una identidad afro-latina y en la continuidad de éstos procesos en la identidad Latin(o)americana contemporánea.

Elegimos trabajar con la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de Villa Mella porque los Congos son una manifestación autóctona de la cultura e identidad negra dominicana que han mantenido sus tradiciones generación tras generación desde la llegada de los esclavos/as al Nuevo Mundo.  Pese haber sido declarados patrimonio oral e intangible a la humanidad por la UNESCO en Mayo del 2001, el pueblo dominicano es quizás el último en reconocer los aportes de la cultura africana como parte de su identidad ya que África como referente cultural fue eliminada de la historia y la cotidianidad dominicana.  El video documental, “Congo P’a Tí”, de una hora de duración, le da reconocimiento a la resistencia que han presentado las manifestaciones afro-dominicanas frente a un panorama de escasez y negación, en particular al rol de la mujer negra en esas comunidades, y aborda la problemática racial en República Dominicana, quizás el único país donde los/as negros/as no quieren llamarse “negro/as”.  El documental está acompañado de 20 fotografías en blanco y negro de la comunidad, tres murales hechos con foto-collage realizados durante un intercambio entre la comunidad y estudiantes de la Universidad de Massachusetts en Amherst, y una breve obra de teatro representada por jóvenes de la comunidad en respuesta al conocimiento que ello/as produjeron durante el rodaje de la película.  La realización del video documental dio participación a un grupo de jóvenes mujeres quiénes aprendieron a usar las cámaras, a hacer entrevistas, y a hablar de su cultura e identidad sin inhibiciones.  Sus aportes a la investigación y documentación de la comunidad son parte del producto final de la película.

Además de música, bailes y rituales, el documental contiene entrevistas con residentes de la comunidad, artistas e intelectuales quiénes pudieron establecer una relación, aunque a veces indirecta, entre pobreza y las comunidades afro-descendientes de la República Dominicana.  A pesar de las tantas manifestaciones culturales afro-dominicanas como los Congos, los palos o atavales, el gagá, la sarandunga, la Salve, las velaciones, los misterios, y el teatro Guloya, la cultura hegemónica dominante no le ha dado reconocimiento suficiente a los aportes de la cultura negra a la identidad dominicana, lo que ha creado una alienación o negación para algunos, y mecanismos de defensa impuestos desde arriba, para otros, como el uso de la palabra “indio” utilizada como categoría o identificación racial.  Mientras es verdad que las comunidades afro-descendientes han sido marginadas y excluídas de proyectos de desarrollo local y nacional, cabe mencionar que ésta marginalidad se expresa con más fuerza en áreas que habían sido poblaciones de negros libertos y cimarrones, de los llamados “pueblos de negros” como Los Mina y Villa Mella cuyos habitantes eran traídos del lado francés de la isla y se les otorgaba su libertad para promover una economía informal que suplía la Ciudad Colonial.
 

Hoy en día, a pesar de la situación de pobreza en la que se encuentran muchas comunidades predominantemente afro-dominicanas, los Cofrades, miembros/as de la Cofradía de los Congos, han podido sobrellevar su compromiso ancestral con respeto, dignidad y profunda espiritualidad.  Cabe mencionar el trabajo de Sixto Minier, el Capitán de la Cofradía, por su ardua e incansable labor que mantiene viva la historia negra de República Dominicana, enseñándoles el ritmo de los Congos a sus nietos y bisnietos y a todo/as aquellos/as fuera de la comunidad que mostraran sincero interés por los ritmos y bailes Congos.  Las familias de Sixto Minier y Pío Brazoban se han ocupado de mantener la tradición a través de la organización sistemática de rituales funerarios como el novenario, el cabo de año, y el banco celebrado a todo aquel de la comunidad que directa o indirectamente tuvo algún compromiso con el Espíritu Santo.  Éstas familias también sostienen cada año la Fiesta del Espíritu Santo junto con las fiestas patronales organizadas por la Iglesia de Villa Mella durante el mes de Mayo.  Siguiendo con la historia local, se cuenta que los instrumentos de los Congos fueron dejados cerca de la Iglesia por el Espíritu Santo; de allí se entiende que Villa Mella hasta el 1800’s era conocida como la Sábana Grande del Espíritu Santo.  Los miembros de la Cofradía, descendientes de los esclavo/as africano/as y negro/as libertos de la Colonia, sincretizaron el Espíritu Santo con Kalunga, la diosa del mar y de la muerte que trajeron de su región de orígen, la región del Congo.  Sólo de ésta forma, pudieron continuar con sus rituales festivos y religiosos al mismo tiempo que cumplían con el plan de evangelización impuesto por la Iglesia Católica en República Dominicana y toda Latino América.

La élite intelectual durante la época del dictador Rafael Leónidas Trujillo marcó un momento importante para la definición de la identidad dominicana que dio un giro a la cultura de resistencia negra, provocando una política racista y antihatiana que elimina del imaginario nacional todo aquello que pueda asociar al pueblo dominicano con sus raíces africanas.  Como rechazo a lo negro, surge entonces un enamoramiento con la cultura indígena, que por su presencia cultural diluída en la población actual, no presenta una amenaza a las elites de poder.  El pueblo creó referentes nuevos en base a lo establecido por la ideología dominante hispanófila que utiliza como modelo de la identidad nacional una mistificación blanca, católica e hispana.

Por parte del pueblo surge entonces un protagonismo a medias, ya que mientras los/as afro-dominicanos/as le dan continuidad a las tradiciones culturales de sus ancestros no logran desarrollar una conciencia política que los defienda de las nuevas políticas de desarrollo global impuestas por un modelo de globalización norteamericano.  Estas políticas funcionan con gobiernos neoliberales periféricos arropando no sólo las mismas tradiciones que día a día resisten el atropello cultural sino también las únicas formas de sobrevivencia que habían surgido una vez bajo la esclavitud, o sea la cultura de cimarronaje y la economía informal que alimentaba y hoy continúa alimentando a la Ciudad Capital de Santo Domingo pero con mayores dificultades.  Una migración interna a la Ciudad Capital acabó con las producciones de conucos y cría de animales, que en el caso de Mata de Los Indios, ayudaba a mantener las fiestas y por ende las tradiciones afro-culturales.

En respuesta a un modelo hegemónico de desarrollo neoliberal en República Dominicana y en el resto del mundo donde cada vez más las influencias globales se contraponen con “disposiciones personales” como diría el francés Anthony Giddens, o en donde la vida diaria es reconstituída en términos de una dialéctica fluída entre lo local y lo global, es necesario el surgimiento de identidades que en su accionar y pensar definan nuevas formas de empoderamiento, o sea fuera del marco nacional concentradas y articuladas dentro de procesos comunitarios específicos.  Mientras los marcos de referencia se “localizan” frente a una globalización impuesta, surgen entonces nuevos proyectos identitarios.

A través de talleres, seminarios, delegaciones, pasantías y la participación comunitaria, La Fundación Melassa ha logrado iniciar varios procesos de auto-gestión en la comunidad de Mata de Los Indios que presentan alternativas a un desarrollo local viable para comunidades afro-descendientes en base a una redefinición de la identidad.  Por un lado, en nuestras discusiones pudimos establecer que el concepto de comunidad nacional es imaginado o inventado en cuánto no importa el grado de desigualdad y explotación que exista, la nación siempre se concibe a través de un sentimiento profundo y democrático de camaradería que alimenta la idea de homogenización de sus miembros bajo un prototipo nacional.  Por lo general, éste prototipo, o mejor dicho estereotipo, se encuentra enraízado en una jerarquización racializada que define las relaciones de poder entre los miembros de la comunidad nacional.  El intelectual peruano Aníbal Quijano define ésta jerarquización en la sociedad contemporánea latinoamericana como la “colonialidad del poder” ya que ve éste sistema racializado como una simple continuación de las relaciones de poder establecidas durante la Colonia y la forma en qué los Colonizadores categorizaron a los nativos de las Américas como “primitivos, salvajes y de color”.

Estos primeros contactos son la base para entender las relaciones contemporáneas de poder y la conformación del estado-nación en República Dominicana, ya que los criollos que eran hijos de españoles y aparentemente tan “blancos” como ellos, nunca fueron definidos como “blancos” por haber nacido en América.  Al hablar de nación, necesariamente tenemos que hablar de la racialización de los sujetos que conforman la nación, ya que ambos conceptos “raza” y “nación” son parte del mismo discurso histórico ya sea en oposición a aquellos que son definidos o imaginados como “iguales” biológicamente o aquellos, biológicamente “diferentes.”  En el caso de República Dominicana, al independizarse de Haití en el 1844, se construye una identidad nacional en oposición a todo aquello que represente lo negro, lo africano, lo haitiano, y se inventa lo blanco, lo católico, y lo hispano para diferenciar la identidad dominicana del “otro” invasor y transgresor.

Siguiendo con la metodología de Melassa, el Proyecto “Congo P’a Tí” analiza la construcción de identidades de resistencia y sobrevivencia en oposición al imaginario nacional dominicano.  Desde una perspectiva visual y de acción participativa, intenta darle reconocimiento a dos de las identidades más influyentes, sin embargo poco reconocidas, de la dominicanidad, la identidad negra y la cultura de la mujer.  De cara a los efectos de la globalización y a la supuesta modernización que acompaña este proceso, es necesaria una revalorización del proyecto de identidad impuesto desde la Colonia y enraízado durante la dictadura para trascender tanto las fronteras territoriales como las imaginarias.  Al (re)imaginarnos la construcción social de la identidad más allá de las fronteras, una visión transnacional permite que los/as actores/as conquisten nuevos espacios de poder.  Desde fuera del estado-nación, en un contexto de colaboración y solidaridad transnacional, una nueva construcción de identidades permite que el cambio social de las estructuras y modelos dominantes sea posible, forzándonos a (des)construir la identidad imaginada y reemplazándola con prácticas cotidianas que se entrelazan con redes de conocimiento local y global que permiten una comunicación y accionar inclusivos.  Dada la interrelación de la economía mundial con las economías nacionales, la dialéctica entre lo local y lo global es necesaria para abrir nuevos espacios de búsqueda, mejor aún si los nuevos espacios reflejan una cultura híbrida o cimarrona—una mélange de identidades, conocimientos, diversidades y culturas.  La vuelta a la comunidad, a lo local, es posible a través de la acción participativa que une la comunidad académica con otras comunidades afectadas, y en Mata de Los Indios se logra abordar la problemática identitaria a través del trabajo transnacional entre (Afro)Latino/as de diferentes orígenes quiénes en colaboración con la comunidad dieron vida a un posible Centro de Internet Comunitario.   Mientras tanto, las computadoras que fueron donadas por la Secretaría de Estado de Educación funcionan para los/as 1,200 estudiantes que asisten a la Escuela Básica de Mata de Los Indios.

El proyecto de colaboración entre la Fundación Melassa y la comunidad de Mata de Los Indios demuestra que éste espacio, imaginario o real, tiene que ser necesariamente transnacional ya que, además de trascender las fronteras nacionales, actúa en oposición a los procesos hegemónicos de capital que también son transnacionales.  Farris Thompson y Paul Gilroy ya han utilizado el concepto de construir una historia TrasAtlántica negra, describiendo la influencia africana, su cultura, su arte y su música, en todas las poblaciones negras de Latino América.   El proyecto de la Fundación Melassa que tiene como objetivo principal documentar las raíces afro-latinas de la cultura dominicana nace en Octubre del año 2001 cuando se implementan los primeros talleres de documentación visual y creatividad dirigidos a un grupo de adolescentes mujeres en la comunidad.  Las participantes aprendieron a usar cámaras fotográficas y de video y a realizar entrevistas de contenido social, cultural y etnográfico con la intención de recopilar las tradiciones de la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo residente de su misma comunidad.  El proyecto se convierte en transnacional cuando la Fundación Melassa organiza dos delegaciones con estudiantes de la Universidad de Massachusetts quiénes, junto con la comunidad, exploran las raíces africanas de la latinidad, alguno de ellos/as, oriundos de Villa Mella pero residentes en Estados Unidos, reencontrándose con sus propias raíces negras.

El programa luego se expande con la participación de estudiantes de intercambio de la CIEE-FLACSO (Consejo de Intercambio Estudiantil que funciona a través de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) quiénes cada semestre colaboran como pasantes en la Escuela Básica de Mata de Los Indios donde se ha gestionado junto con la Junta de Padres, Madres y Maestros/as, la instalación de una biblioteca y un laboratorio de informática con acceso a la Internet.  Con la llegada de nuevos estudiantes y la futura participación de estudiantes de INTEC (Instituto Tecnológico de Santo Domingo) como pasantes esperamos convertir el laboratorio en un Centro de Internet Comunitario para los residentes de la comunidad.  Esperamos que con acceso fácil a la información y una serie de seminarios y conferencias sobre la Internet con una visión social, la espera de ser incluidos en los proyectos de desarrollo nacional ya no sea necesaria, sino que el mismo desenvolvimiento de la comunidad alrededor de las nuevas tecnologías y la preservación de sus conocimientos ancestrales y estrategias de sobrevivencia le de participación en agendas locales, nacionales y globales que respeten la diversidad cultural.  Quizás sea hora de no cometer los mismos errores, que guiados por la ambición, se cometieron durante la Colonización y las dictaduras.
 

Mata de los Indios,  Florecida de color

Cecilia Casamajor
artista plástica y crítica de arte
casamajor@arteamundo.com
http://www.artea.com.ar/casamajor/

Villa Mella, denso territorio vegetal, se asienta sobre un suelo rojo de óxido de hierro. A pesar o a partir del topónimo ambiguo, cuya verdad no conoceremos nunca, pues el secreto se entreteje más allá de la enigmática sonrisa de sus viejos, Mata de Los Indios crece lozana en el verde corazón de Villa Mella. O podría afirmarse que Mata Los Indios florece sangre de flamboyanes en paraje de combates feroces, premonición del destino de esta tierra colorida. Lo que haya sido no lo sabremos nunca, pues sucedió mucho antes de que la isla fuera tajeada en mitades que, como cabezas de una misma culebra, halan en opuesto. La metáfora le cabe a Villa Mella, donde el Mata de matar sobrevive al cotidiano arduo, y el de arraigar y crecer alcanza y sobra para parir sonidos, enredándolos a la sombra de patios y fogones. Indios extinguidos de pelo muerto o morenos indios de pelo rizo se entreveran con santos, vírgenes y seres de los altares, amorosamente custodiados por los devotos.

A Mata de los Indios llegué una tarde para compartir mi experiencia de enseñar a descubrirse los colores con un grupo de mujeres jóvenes, quienes me recibieron con sonrisas y su feraz cosquilleo para el hacer gozando. Mi tarea consistía en guiarlas, a partir de consignas que construimos de mutuo acuerdo, para que diseñaran grupalmente composiciones bidimensionales a partir de las fotografías que ellas mismas habían tomado de la comunidad. Durante la jornada hilvanaron sus ideas, discutieron, pidieron y expresaron opinión. Al final de la tarde el resultado estaba expuesto en la salita del Museo de la comunidad y los vecinos se iban acercando para reconocerse, entre risas y emoción.

A partir de entonces, esas imágenes son más que congelar un instante para archivarlo en álbumes o gavetas. Se transcformaron en elementos refundacionales que denotan lo robusto de la creatividad. Canalizada ésta como soporte de una revisión que tiene en cuenta lo ancestral, sostiene con su estética las metas de empoderamiento y la asunción plena de las identidades étnica, genérica y cultural.
 
 

Orgullosa de mi identidad negra y africana

Johanny Moreno
Jóven del grupo de Creatividad de Melassa
Residente de la Comunidad de Mata de Los Indios, Villa Mella

Mi experiencia con la Fundación Melassa en la comunidad de Mata de los Indios ha servido de mucha ayuda y conocimientos porque, a través del trabajo que hemos hecho en la comunidad tales como entrevistas, investigaciones, documentales y talleres de Auto-Estima, despertó en mí el interés por conocer mis tradiciones, los valores y el origen de mi cultura (negra, africana)

Es reconocido el valor que tiene la Cofradía de los Congos para mí y para las personas que mantienen esta tradición como Sixto Minier, Capitán de la Cofradía y Pío Brazoban, Rey de la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo.  Me siento orgullosa de mi identidad Negra y Africana porque es bien sabido que la Cultura y la Historia hacen a los Pueblos.  Si el Pueblo de Villa Mella no puede ver su cultura en las cosas que hace no podrá verse a sí mismo por tanto no podrá conocer su Historia.
 
 

Marilyn Brazoban
Jóven del grupo de Creatividad de Melassa
Residente de la Comunidad de Mata de Los Indios, Villa Mella

Mi experiencia con la Fundación Melassa  en la comunidad ha sido muy buena, ya que hemos podido conocer personas de diferentes culturas, por consiguiente de varios países con quienes hemos intercambiado conocimientos, ideas, pensamientos y trabajo comunitariamente.  Dentro del trabajo que se ha realizado aprendimos a hacer entrevistas como también a bailar Hip-Hop a través del intercambio cultural.

Nos sentimos felizmente orgullosas de ser dominicanas y de haber sido el resultado maravilloso de tres culturas a saber: Indígena, española y africana.

Mata de Los Indios: Una modernidad fragmentada

Miguel Peña
Crítico de Arte
AICA, Asociación Internacional de Críticos de Arte, París

Las imágenes recopiladas por la lente de Karin Weyland y Alicia Sangro en la comunidad de Mata de Los Indios buscan establecer un vínculo más allá de la simple curiosidad folklórica con el entorno, tratando de penetrar a un universo mucho más vasto dentro de una localidad que hasta ahora ha sabido mantener ciertos niveles de autonomía, coexistiendo con una “modernidad” que amenaza a cada momento con diluirse en la vorágine de la racionalidad irracional que predomina en economía y política dominicana.

La cotidianidad de las fotografías reflejan una cultura femenina de solidaridad frente a la escasez de recursos que mora permanentemente en la comunidad de Mata Los Indios.  Los quehaceres domésticos, la producción y venta de casabe y chicharrones, y la elaboración de banderas y pabellones para las Fiestas del Espíritu Santo, todos trabajos realizados por las mujeres, revelan una “realidad” fragmentada de un universo rico en tradiciones culturales y realidades autónomas dentro de una comunidad que ha sabido conservarlas y reproducirlas como parte integral de su realidad cotidiana, diversa y contradictoria.

La labor de preservación y de conservación de las expresiones culturales de la comunidad ha sido tarea propia, ejemplarizadora en términos de gestión y autogestión de su acervo cultural,  principio básico para cualquier grupo humano que se plantea una visión de continuidad.  Por el contrario, la labor de pequeños grupos de estudiosos ha carecido de sistematización y la realidad actual reclama una perspectiva mucho más amplia, mas allá de la inmediatez y de las fronteras territoriales e imaginarias.

 Expresándose a partir de su relación con la música, con la religiosidad popular y con sus valores particulares, la labor de sobrevivencia y resistencia cultural desarrollada al interior de esta pequeña comunidad situada a tan solo escasos kilómetros de la ciudad de Santo Domingo no busca establecer una relación museográfica con la comunidad intelectual dominicana ni con los grupos de estudiosos y curiosos de esta “realidad social”, sino más bien los líderes naturales con que la comunidad cuenta buscan establecer una perspectiva amplia a partir de expresiones culturales propias que permanecen y se transforman adecuándose a la realidad dinámica de la que son parte.
 
 


Jóvenes de la comunidad de Mata de los Indios en la presentación de los bailes,
Karin Weyland intoduciendo el documental "Congo pa' ti" en Intec


Presentación de la obra de teatro y bailes en la universidad de INTEC

Los rituales iniciáticos de una comunidad organizada conservan en Mata de Los Indios la frescura y la inocencia propia de los orígenes y los ancestros.  Sus fiestas están organizadas por su propio calendario y cada una de estas festividades tiene su propio peso específico en el orden jerárquico de la comunidad y donde participan por igual todas las generaciones entremezcladas y en sincronía con los conocimientos propios del lugar.  El dinamismo de las festividades y rituales que reflejan las fotografías de Karin Weyland y Alicia Sangro dejan ver el peso del conocimiento local mientras éste se contrapone con una realidad social empobrecida por las nuevas políticas y propuestas de “progreso” y “modernidad”.

En síntesis, esta serie de imágenes que dan sentido a una “comunidad” que se destaca por su autonomía y autogestión abre la posibilidad del desarrollo desde una práctica atípica que conlleva una visión excluyente de la instrumentalización de estas expresiones culturales en la búsqueda de un espacio de poder propio que no intenta sacar ventajas bajo el disfraz de “la cultura”.  Aún cuando para algunos sea una forma de utopía, una articulación diferente es necesaria para la sobrevivencia de estas minorías culturales olvidadas y excluídas de políticas públicas nacionales.



Evento realizado por la Embajada de Argentina, titulado "Egos en Almíbar"
que se llevó a cabo el Museo de Arte Moderno en Santo Domingo.  Personalidades de la
Embajada Argentina y de la Secretaría de Cultura



Fotografías de Karin Weyland (arriba izq. y abajo derecha) exhibidas en el Museo de Arte
y obras de diferentes artistas argentinos
 
 

Volver Arriba / Go to the Top
Volver a la página principal / Go to the Home Page

copyright fundación melassa
email us: kweyland@gmail.com
En Estados Unidos/In the US 787-466-5278
En República Dominicana/ In the Dominican Republic 809-239-9802